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Sistema de pensiones

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Estas pensionado pero ¿quieres seguir trabajando?

Como trabajador, tienes derecho a que, después de haber prestado tus servicios a cierta empresa por un tiempo determinado, se te otorgue una pensión mensual que te permitirá vivir con dignidad a ti o a tu familia en caso que faltes.

Un hombre mayor consulta información con una computadora

Sin embargo, en algunos casos, esta pensión puede llegar antes de lo planeado. Por ejemplo, si sufriste un accidente de trabajo que te imposibilita para seguir desempeñando tu oficio o profesión.

Sí es así, seguramente, tu pensión se encuentra bajo el régimen de Incapacidad Permanente Total, la cual se otorga si sufriste un accidente o enfermedad en ejercicio de tu trabajo que ocasiona la pérdida o disminución de tus facultades. Pero, ¿qué ocurre si después de haberte pensionado bajo este régimen, te rehabilitas y estás en la disposición de seguir trabajando?

En ese sentido, tienes que apegarte al artículo 62 de la Ley del Seguro Social que indica que si el “asegurado se rehabilita y obtiene un trabajo remunerado en la misma actividad en que se desempeñaba y que le proporcione un ingreso, cuando menos, equivalente al 50 por ciento de la remuneración que percibía, dejará de tener derecho al pago de la pensión”.

En otras palabras, si no cumples con la condición que impone la ley, corres el riesgo de perder tu pensión.

Sin embargo, si deseas desempeñar otro oficio o profesión diferente a la que venías desempeñando, sí podrás hacerlo y el patrón estará obligado a proporcionártelo. Esto, siempre y cuando actúes de acuerdo con las disposiciones del contrato colectivo de trabajo.

En el caso de que tu pensión se dé por cesantía en edad avanzada o vejez, y quisieras seguir trabajando, sí lo puedes hacer pero tienes que apegarte al artículo 196 de la Ley del Seguro Social que dice que cuando “reingreses al régimen obligatorio, no efectuarás las cotizaciones correspondientes, ni las de los seguros de invalidez y vida”. Por tanto, tendrás el derecho de abrir una nueva cuenta individual, en la Administradora de Fondos para el Retiro y tu saldo acumulado podrás transferirlo a la aseguradora que te pague la pensión con el fin de incrementarla.

Es importante que acudas a centros especializados para obtener asesoría y te indiquen exactamente cuáles serían las disposiciones que se adecuen en caso de que quisieras seguir trabajando. Esto, para evitarte confusiones en cuanto al pago de tu pensión. ¡Recuerda estar bien informado!

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